domingo, 20 de noviembre de 2016

Kiki, el amor se hace: Una peli sobre filias sexuales


Últimamente he visto bastantes películas pero ninguna que me guste o me disguste lo suficiente como para querer dedicarle una reseña, exceptuando una: Kiki, el amor se hace. No soy yo muy dada a las comedias románticas pero al ver que el director era Paco León me picó la curiosidad y decidí darle una oportunidad, sin esperar mucho más que pasar un rato entretenido. Si quieres saber qué sensaciones tuve al verla y por qué he querido dedicarle un post, ya sabes, sigue leyendo.

Esta comedia erótico-festiva como la define el propio director (y muy de acuerdo que estoy), es la primera película en la que Paco León actúa y dirige al mismo tiempo. A grandes rasgos, el argumento gira alrededor de cinco historias que transcurren de forma paralela y que finalmente tienen un mismo punto de encuentro.

El quid de la cuestión radica en que cada historia se desarrolla en torno a una filia sexual, a cada cuál más curiosa, con la que los protagonistas descubren un inmenso placer, pero que también les supone un problema a la hora de integrarla en su relación de pareja por miedo a la incomprensión. ¿Sabías que la dacrifilia consiste en excitarse viendo llorar a otra persona? ¿o que quien tiene harpaxofilia se excita al ser víctima de un atraco con violencia? Yo no lo sabía, y una de las cosas que más me ha gustado es aprender el significado de estas y otras filias que me han sorprendido bastante.

Dejando aparte su valor didáctico, desde el principio esta película tiene algo que la hace especial. Es la manera que tiene de contar las historias, la frescura de sus diálogos, una fotografía cuidada y un elenco de actores acertadamente elegido. Destaco el trabajo de Candela Peña, una de mis actrices favoritas que nunca me decepciona. En esta ocasión interpreta a la mujer de un feriante cuyo objetivo en la vida es quedarse embarazada, algo que intenta repetidamente sin éxito (y sin mucho entusiasmo), hasta que un día por casualidad descubre la filia sexual que lleva dentro y todo cambia para ella, y por extensión también para su marido.

No puedo olvidarme de la banda sonora, que se gana con creces un hueco en esta reseña. Las canciones, las cuales yo no conocía, están escogidas a la perfección y son un atractivo más de la cinta.

No os voy a desvelar nada pero otro de los motivos por los que me transmitió tan buenas sensaciones es por la escena final que sucede en un lugar en el que yo estuve el pasado verano disfrutando de una noche muy especial. Si vives en Madrid seguramente tú hayas estado también alguna vez.

Como curiosidad, se trata de un remake de la película australiana The little death (2014), que no he visto pero que no me importaría hacerlo aunque fuese sólo para comparar con la versión española.

Algunas escenas de la película.

En resumen, la he disfrutado como una enana de principio a fin y os aconsejo darle una oportunidad. Y es que reconozco que me ha dejado huella (algo que parece que sólo puede suceder con los dramas profundos). Lo sé porque me acuerdo de ella a menudo, se me vienen a la mente imágenes, escenas y sobre todo, las canciones. Cuando me quiero dar cuenta ya estoy canturreando, en especial la que cierra la película y que para mí ha sido un gran descubrimiento (te la dejo al final). 

Espero impaciente nuevas películas de Paco León como director (ya vi en su día Carmina o revienta, y tengo pendiente Carmina y amén), y ojalá tengan la misma magia que me ha transmitido "Kiki, el amor se hace", una película que se nota que está hecha con mucho amor.


¿La has visto ya?
Si no ¿Te han dado ganas de verla?
¿Conocías estas filias?

5 comentarios:

  1. Hay un columnista americano que escribe un consultorio de sexualidad dando consejos a los que le escriben. Se llama Dan Savage. El resume cómo hay que ser en el plano sexualidad con la pareja con 3 letras: G G G. Las iniciales de good, giving y game. Para que la pareja funcione los dos tienen que ser GGG.

    Good (ser bueno): la capacidad técnica sexual con todo el cuerpo.

    Giving (ser generoso): Ocuparse de las necesidades del otro tanto como de las propias.

    Game (estar dispuesto a probar): estar abierto a hacer lo que desea el otro para acomodarse a sus deseos y fantasías.

    Creo que el mensaje de la película es ese. Que hay que ser GGG. :-)

    Javier

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    1. Totalmente de acuerdo, a veces el propio disfrute consiste en ver disfrutar al otro.

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  2. Tengo pendiente verla. He leído muy buenas críticas. Feliz día, Amparo http://www.fanofstyle.es/

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  3. la tengo ahi en el pendrive para verla espero que este finde la veo
    un beso te espero en
    www.conjuntadasintacones.es

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