lunes, 30 de enero de 2017

La increíble historia de... Los bocadillos de rata

Gracias a Los bocadillos de rata me he convertido en fan de David Walliams.

Recuerdo el día en que este libro cayó en mis manos de casualidad cuando intercambié una mochila que ya no usaba por varios libros juveniles. Y diréis que qué hago yo leyendo libros juveniles. La explicación es sencilla. La edad recomendada es a partir de 9 años, y yo tengo más de 9 años, 37 para ser exactos, así que puedo leerlo sin problemas. Ahora en serio, cuando era jovenzuela no leí demasiados libros por lo que pensé que ya era hora de quitarme esa espinita y me pareció genial la idea de intercalar este tipo de lecturas con otras más propias de mi edad, y os aseguro que disfruto ambas por igual. Leer libros con la letra grande, repletos de aventuras divertidas y con muchos dibujos, ¿a quién no puede gustarle?

Este libro es el quinto de una serie de libros cuyos títulos comienzan siempre con la frase "La increíble historia de...". Los bocadillos de rata me conquistó desde el principio. Resulta fácil conectar con la protagonista y encariñarse con su forma de ser sensible y avispada. La historia, tierna a veces y cruel otras, mantiene en todo momento el interés, algo importante sobre todo para los más pequeños que son el público más exigente y si algo les aburre no dudarán en abandonarlo de inmediato. Yo particularmente sentí pena cuando terminé de leer sus 327 páginas, pero al mismo tiempo alegría porque había hecho un gran descubrimiento, y es que la manera de escribir de David Walliams me ha cautivado por completo.

Dicen que David Walliams (que no Williams), es ahora mismo el autor número 1 en Inglaterra, y ha sido comparado por la crítica con el gran Roald Dahl. De hecho sus libros están ilustrados por Quentin Blake y Tony Ross que en su día también trabajaron con Dahl. Nació en Londres en 1971 y es un tío bastante polifacético, pues aparte de escritor también es guionista y actor. Se dio a conocer haciendo sketches humorísticos para un programa de la BBC, pero no fue hasta 2008 cuando desarrolló su faceta como escritor. Muchos seguro que le conoceréis por ser juez del programa Britain´s got talent como es mi caso. En cuanto a los entendidos en la materia opinan lo siguiente de su trabajo:

"Me encantan los libros de David Walliams... Pronto se convertirán en clásicos". Sue Townsend, The Guardian.

"Por fin Roald Dahl tiene un digno sucesor". Telegraph.

La protagonista es una niña llamada Zoe que vive con su padre y su madrastra en un edificio cochambroso tan inclinado como la torre de Pisa, y a la que la vida no le sonríe demasiado. Por un lado, Sheila, su madrastra, es una mujer bastante impresentable, adicta a las patatas fritas con sabor a cóctel de gambas y tan vaga que incluso obliga a Zoe a sonarle la nariz. Hasta es capaz de regalarle por navidad una pañuelo lleno de mocos! Con eso lo digo todo. Luego está Tina, la matona del cole, que tampoco se queda atrás en esto de hacerle la vida imposible a la pobre Zoe. ¿Su especialidad? Tirarle escupitajos... Nuestra protagonista tampoco encuentra demasiado consuelo en su padre que ante la falta de esperanza por encontrar un nuevo trabajo ha cambiado la oficina de empleo por el pub donde pasa la mayor parte del tiempo (Zoe lo sabe porque está segura que las oficinas de empleo no abren hasta tan tarde). Para remate entra en escena Burt, el dueño de un restaurante ambulante cuya especialidad son las hamburguesas, y cuyo aspecto sucio y grasiento da bastante asquito.

Un día Zoe encuentra una pequeña rata a la que decide adoptar. En un arranque de inspiración la bautiza como Armitage (si leéis el libro descubriréis de dónde viene este nombre) y se propone enseñarle trucos para convertirla en una auténtica artista de circo. A partir de ahí la vida de Zoe da un giro pues su principal objetivo será proteger a su nueva amiga de todos aquellos que quieran hacerle daño, lo cual le llevará a vivir aventuras bastante arriesgadas.

A pesar de ser un libro infantil y juvenil la realidad que retrata es bastante dura pues la historia está llena de elementos trágicos para la protagonista: su verdadera madre murió siendo ella un bebé, el padre en paro a penas pasa tiempo en casa, sufre malos tratos por parte de la madrastra y es víctima de acoso escolar... Todo ello se contrarresta con el enorme optimismo de Zoe, que no desiste nunca de sus propósitos. El sentido del humor que emplea el autor también ayuda a desdramatizar haciendo que la historia parezca menos cruda. De hecho uno de los puntos fuertes de este autor es su humor irónico tan típico de los británicos. Todo el libro está salpicado con las ilustraciones de Tony Ross. Son dibujos sencillos en blanco y negro pero que transmiten a la perfección lo que la historia nos cuenta, y como os comentaba, el estilo en general es muy similar al que podemos encontrar en las obras de Roald Dahl, del que también quiero hablaros un día.

En conclusión, si eres de los que piensas que este tipo de libros no es para ti porque te consideras demasiado mayor, yo te animo a darle una oportunidad pues estoy convencida de que es un libro que se puede disfrutar independientemente de la edad que se tenga. Su lenguaje es sencillo pero no excesivamente infantil y su sentido del humor es válido para todos los públicos. Por mi parte he conseguido hacerme con bastantes libros de David Walliams de segunda mano (ahorrándome un buen dinero) así que seguro tendréis más reseñas suyas por aquí.

3 comentarios:

  1. no conocia este escritor pero tomo nota jeje
    un beso te espero en www.conjuntadasintacones.es

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  2. Tendré en cuenta tu recomendación. Feliz día, Amparo http://www.fanofstyle.es/

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  3. Pues mira que he leído libros infantiles, todo lo que les hacen leer a mis peques , pero no conocía a este autor, mira lo pongo en tarea pendiente

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